
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha bajado el IBI (impuesto que pagan los propietarios de viviendas) al 0,4%, el mínimo que permite la ley. Esto significa menos dinero para el ayuntamiento, pero quien más se ahorra son los dueños de pisos caros. Al mismo tiempo, el ayuntamiento sube la tasa de basuras.
El IBI es un impuesto que pagan todos los que son dueños de una casa o un piso en Madrid. Lo recauda el ayuntamiento (el gobierno local de la ciudad) y sirve para financiar servicios como calles, parques y limpieza. Cuando Almeida llegó a gobernar Madrid en 2019, el IBI estaba al 0,51%. Desde entonces lo ha ido bajando hasta llegar ahora al 0,4%, que es el mínimo que permite la ley española. Esto significa que el ayuntamiento pierde 245 millones de euros en ingresos desde 2019. La noticia es importante porque los que más se benefician de esta rebaja son los dueños de pisos muy caros: si tienes un piso de un millón, tu ahorro es mucho mayor que si tienes uno de 200.000 euros.
En la práctica, esto afecta el dinero que tiene el ayuntamiento para arreglat calles, mantener parques y limpiar la ciudad. Con 245 millones menos desde 2019, hay menos presupuesto para todo. Algunos servicios pueden estar peor mantenidos. Al mismo tiempo, la tasa de basuras sube, así que los ciudadanos normales notan ambos efectos: menos impuesto en la vivienda pero más en la basura. Quien tiene vivienda cara se beneficia claramente; quien no la tiene, absorbe el costo.