
Cada factura de la luz incluye un cargo que no es por la energía que consumes, sino por tener la red disponible. Este cargo ya representa 1,4 euros de cada 10 euros que pagas. Ha subido un 37% en poco tiempo, y los españoles han pagado 4.200 millones por esto hasta septiembre.
En España, la factura de la luz tiene varios componentes. Uno es lo que realmente gastas (los kilovatios que usas). Pero hay otro que es obligatorio pagar aunque no enciendas ni una bombilla: el coste de mantener toda la infraestructura eléctrica funcionando, las líneas, los transformadores, los técnicos. Esto se llama coste de acceso a la red, y lo gestiona REE (Red Eléctrica de España, la empresa que controla todas las líneas del país). Hasta ahora, nadie sabía exactamente cuánto pagábamos por esto. Ahora REE ha publicado los números, y la sorpresa es grande: estamos pagando cada vez más por un servicio que ni vemos.
Lo concreto es que tu factura de luz cada mes incluye casi una sexta parte que no es por lo que consumes, sino por tener acceso a la red. Ese coste está subiendo, y lo hace más rápido que los precios de la propia energía. A corto plazo, significa que tus facturas seguirán siendo altas aunque bajes el consumo. A largo plazo, hay que decidir colectivamente si este sistema es justo o si hay que reorganizar cómo pagamos por tener electricidad disponible.