
El presidente de Brasil, Lula, acaba de prohibir las apuestas deportivas y los casinos en línea en todo el país. Lo hizo nueve días antes de las elecciones, comparando estas plataformas con el cáncer. La medida afecta a empresas que ofrecen estos servicios.
Lula es el presidente de Brasil, elegido hace poco. Brasil es un país latinoamericano con millones de habitantes. Las apuestas deportivas y casinos online se han popularizado mucho en los últimos años, permitiendo que la gente apueste dinero desde el teléfono o la computadora. Ahora Lula ha decidido prohibirlas completamente mediante un decreto (una orden presidencial que tiene fuerza de ley). Esto ocurre justo antes de las elecciones, cuando los políticos buscan el apoyo de los votantes con medidas populares.
Para la gente normal, esta prohibición significa que no podrá apostar dinero en plataformas online ni jugar en casinos por internet dentro de Brasil. Si alguien trabajaba en una de estas empresas, perderá su empleo. El gobierno dice que así protege a la población de la adicción al juego, pero también pierde los impuestos que estas empresas pagaban. Es una decisión con ganadores y perdedores claros: quienes se consideraban perjudicados por las apuestas ganan; quienes las usaban o trabajaban en ellas, pierden.