
Lula, el presidente de Brasil de 80 años, ha ganado las elecciones del domingo con el 51,7% de los votos. Venció a Flávio Bolsonaro, hijo de un expresidente de ideas muy conservadoras. Lo sorprendente es que Lula había perdido la primera ronda y aun así remontó.
Brasil celebró este domingo la segunda vuelta de sus elecciones presidenciales, es decir, una segunda votación entre los dos candidatos más votados en una primera ronda. Más de 159 millones de personas podían votar. Por un lado estaba Lula (Luiz Inácio Lula da Silva), el presidente actual, de ideas de izquierda, que lleva décadas en política y ya gobernó Brasil antes. Por el otro, Flávio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, un expresidente de ideas muy conservadoras y de extrema derecha que gobernó Brasil hace unos años. En la primera ronda, Flávio Bolsonaro sorprendió a todos ganando cuando las encuestas daban ganador a Lula. Eso hacía pensar que la derecha más dura podría volver al poder. Pero en esta segunda vuelta Lula dio la vuelta a la situación. Es la primera vez en la historia democrática de Brasil que alguien pierde la primera ronda y luego gana las elecciones.
Con este resultado, Lula gobernará Brasil otros cuatro años. Para la gente normal en Brasil, esto significa que las políticas del gobierno actual continuarán. El país, sin embargo, llega muy dividido a este nuevo mandato: casi la mitad votó por el candidato contrario. Lo que pase en los próximos meses dependerá de si el gobierno logra gobernar con ese nivel de división social.