
Las camareras de piso en hoteles españoles, conocidas como 'kellys', reclaman poder jubilarse anticipadamente porque el trabajo les causa problemas graves de salud. Una mujer de 63 años explica que limpiar habitaciones de hoteles de lujo es muy exigente físicamente y que las aseguradoras no reconocen sus enfermedades como causadas por el trabajo.
Las 'kellys' son mujeres que trabajan limpiando habitaciones en hoteles. Muchas tienen más de 60 años y llevan décadas en el trabajo. En España, la jubilación normal es a los 67 años, pero estas trabajadoras piden poder jubilarse antes, a los 63 o 64, porque después de 25 o 30 años haciendo camas todos los días, sus cuerpos están dañados. El problema es que para jubilarse anticipadamente en España necesitas dinero ahorrado o que la Seguridad Social (el sistema que paga las pensiones) reconozca que tu enfermedad viene del trabajo. Las mutuas (empresas que comprueban si una enfermedad es causada por el trabajo) no reconocen sus dolores de espalda, brazos y articulaciones como enfermedades laborales, así que no pueden acceder a una jubilación anticipada.
Para María y otras miles de kellys, el debate real es si puede trabajar alguien cuyo cuerpo ha sido dañado por el trabajo durante décadas. Lo inmediato es que necesitan una solución: o cambiar los criterios para que la Seguridad Social reconozca sus enfermedades como laborales, o modificar la edad de jubilación anticipada. Sin cambios, seguirán yendo al trabajo con dolor y sin poder acceder a una pensión digna cuando ya no aguanten físicamente.