
Lara Hernández, la coordinadora de Movimiento Sumar, ha dejado el partido tras archivarse una investigación interna por acoso laboral, denunciando lo que ella llama una "campaña de desprestigio". No aparecerá en la única candidatura para renovar la dirección del partido, encabezada por Verónica Martínez y Rosa Martínez. Su dimisión agudiza la crisis de un partido fundado por Yolanda Díaz que ya había perdido peso político desde que ella se fue.
Movimiento Sumar es el partido que Yolanda Díaz fundó para presentarse a las elecciones de 2023. Movimiento Sumar forma parte de una alianza electoral más amplia con Más Madrid, IU y Comunes para construir una candidatura de izquierdas para las próximas elecciones generales. Yolanda Díaz renunció a su cargo de liderazgo tras los comicios europeos de 2024, y desde entonces el partido ha sufrido caos interno. A principios de junio, seis dirigentes interpusieron una denuncia por acoso laboral contra Lara Hernández, pero los trabajadores no ratificaron la denuncia y la investigación fue archivada. A pesar de la absolución, la tensión interna fue tanta que Hernández decidió abandonar el partido completamente.
La asamblea donde Sumar elegirá nuevo liderazgo está prevista para el 11 de julio, solo días después de esta dimisión. En la vida cotidiana, esto significa que Sumar llega a las elecciones generales sin un líder claro ni candidato definido, mientras sus partidos aliados (Más Madrid, IU y Comunes) sí tienen figuras consolidadas. Para la gente normal, esto probablemente signifique menos capacidad de presión política de este grupo de izquierda en el Congreso, lo que afecta a los temas que le importan: derechos laborales, servicios públicos, políticas sociales. Además, las constantes crisis internas del partido generan desconfianza en los votantes sobre si realmente pueden gestionar gobierno cuando ni siquiera pueden gestionar su propio partido.