
Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, está endureciendo las reglas para que entren extranjeros al país. Un estudio de un banco español dice que esto está ralentizando la economía americana porque faltan trabajadores y suben los costes.
Donald Trump es el presidente de Estados Unidos. Desde que llegó al poder, ha puesto límites muy duros a la inmigración: restricciones para entrar al país, deportaciones, y medidas contra trabajadores extranjeros. Antes de Trump, muchas personas llegaban a EE.UU. buscando trabajo y mejores condiciones (lo que se conoce como "el sueño americano"). Ahora, un banco español (CaixaBank) ha estudiado cómo estas nuevas leyes migratorias están afectando a la economía norteamericana. Lo que descubrieron es preocupante: sin trabajadores inmigrantes, las empresas estadounidenses tienen dificultades para llenar puestos de trabajo, los salarios suben, los productos se encarecen, y el crecimiento económico se ralentiza.
La cuestión es práctica: si hay menos trabajadores disponibles en sectores como agricultura, construcción y hostelería, las empresas tienen que pagar más para llenar esos puestos. Eso encarece los servicios y los productos que compra la gente normal. A largo plazo, una economía necesita trabajadores para crecer. La pregunta real es si merece la pena el control migratorio más estricto si el precio es menos crecimiento y más caro todo.