
El Gobierno aprobó hace cinco años una ley que permite que los nietos de españoles que huyeron durante la dictadura de Franco puedan ser españoles. El PP dice que fue muy rápido y sin transparencia, pero el Gobierno responde con datos: la ley fue debatida durante años y el PP presentó casi 100 enmiendas.
Hace casi un siglo, durante la dictadura de Franco en España, muchas personas fueron perseguidas y tuvieron que huir al extranjero. Años después, sus hijos y nietos viven en otros países. El Gobierno decidió facilitar que estos descendientes de españoles exiliados pudieran ser españoles también. El PP (Partido Popular, el partido de la derecha española) criticó esta decisión. Ahora ha salido a la luz cuántos pasos tuvo que dar esa ley en el Parlamento: 32 trámites diferentes en cinco años. Es como si alguien dijera que una cosa se hizo muy rápido, y alguien más responda: 'No, mira, pasó por 32 controles diferentes'.
Para la gente normal, lo importante es: hay una ley que permite que los nietos de exiliados sean españoles. Eso es un hecho. Ahora bien, esta ley es polémica entre partidos políticos. Para muchas familias fuera de España, esto abre la puerta a tener un pasaporte español. Para quienes son escépticos, representa un cambio rápido en quién puede ser español. Lo que está claro es que el proceso fue largo (cinco años y 32 pasos) aunque el PP siga diciendo que fue precipitado.