
El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha exhibido públicamente un misil muy potente que podría alcanzar Estados Unidos. Lo hizo justo antes de posibles negociaciones con el presidente Trump. Al mismo tiempo, aumentan las tensiones en la frontera con Corea del Sur.
Corea del Norte es un país gobernado por Kim Jong-un de forma autoritaria. Estados Unidos y Corea del Norte llevan décadas enfrentados por el programa nuclear norcoreano. Trump fue presidente de EEUU y en el pasado intentó negociar con Kim Jong-un. Ahora, con la posibilidad de nuevas conversaciones, el régimen norcoreano está haciendo alarde de su poder militar. Corea del Sur, su vecino, vive constantemente con la amenaza de ataques del Norte.
Esta situación afecta al mundo real: el riesgo de un conflicto militar en la península coreana sube. La tecnología nuclear norcoreana avanza, lo que preocupa a países vecinos como Japón y Corea del Sur. Además, los precios de los alimentos y la energía suelen subir cuando hay crisis geopolíticas. Para la gente de a pie, significa más incertidumbre económica global y riesgo de que un malentendido desate una guerra de consecuencias impredecibles.