
David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno Pedro Sánchez, está siendo juzgado por presuntos delitos de prevaricación y tráfico de influencias en su contratación por la Diputación de Badajoz en 2017. Una candidata al mismo puesto afirma que le avisaron por WhatsApp días antes del proceso de selección de que la plaza ya estaba adjudicada. La acusación sostiene que se creó una plaza pública a medida para David Sánchez basada en su relación familiar con el entonces secretario general del PSOE.
David Sánchez es hermano de Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno. En 2017, David Sánchez fue contratado por la Diputación de Badajoz (una institución provincial que gestiona asuntos de una región) como Coordinador de Actividades de los Conservatorios de Música. La investigación también involucra a Miguel Ángel Gallardo, entonces presidente de la Diputación de Badajoz y secretario general del PSOE en Extremadura (el partido socialista de esa región). La causa se centra en presuntas irregularidades en la contratación de David Sánchez. La investigación comenzó tras una denuncia presentada en 2024 por Manos Limpias (una asociación que denuncia casos de corrupción). El tribunal ha considerado prescrito el delito de aceptación de nombramiento ilegal, pero el juicio continúa por prevaricación y tráfico de influencias.
Este juicio importa porque toca lo que odian los españoles: que haya enchufes en el sector público. Tanto si hubo irregularidad como si no, la duda ya está sembrada. Una candidata asegura que le avisaron de que la plaza estaba hecha. Se piden penas de hasta tres años de cárcel. Lo que se decida aquí afecta a cómo se hacen los nombramientos públicos en toda España: si la justicia dice que esto fue correcto, muchos dirán que todo vale; si lo condena, será una advertencia para futuras administraciones.