
Una empresa sevillana de carnes vuelve a los juzgados siete años después de vender productos contaminados con una bacteria peligrosa. El brote enfermó a más de 250 personas, mató a cuatro y causó seis abortos. Los dueños se enfrentan a penas de hasta 11 años de cárcel.
En agosto de 2019, la empresa Magrudis, una compañía sevillana que produce carnes, vendió productos contaminados con listeria monocytogenes (una bacteria que causa infecciones muy graves). Fue el brote más grande de esta enfermedad que ha habido en Europa. El gobierno regional (la Junta de Andalucía, que es la administración que controla Andalucía) tuvo que alertar a todo el mundo. Ahora, en 2026, los dueños de la empresa ―José Antonio Marín y sus hijos Sandro y Mario, más su mujer― van a juicio. Se les acusa de no haber mantenido la fábrica limpia ni de tener los controles de seguridad necesarios.
Para la gente de a pie, este juicio recuerda por qué es importante que los alimentos que compramos estén controlados. La mayoría de empresas cumplen la ley, pero cuando fallan, pueden enfermar a cientos de personas. Si ganan los acusadores, habrá penas de cárcel; si ganan los acusados, otros dirán que las reglas de seguridad son demasiado flexibles. En cualquier caso, durante los próximos meses sabremos si hay responsables claros de lo que pasó hace siete años.