
Un juez interrogó al expresidente Zapatero, imputado por presuntamente vender su influencia para favorecer el rescate de una aerolínea llamada Plus Ultra que el Gobierno ayudó con 53 millones de euros. Zapatero habría cobrado casi 491.000 euros a través de una consultora de su amigo Julio Martínez. El problema: Zapatero no firmó un contrato, solo un acuerdo de palabra, algo que al juez le parece raro y sospechoso.
José Luis Rodríguez Zapatero fue presidente del Gobierno español de 2004 a 2011 (en la rama socialista, que es de izquierda). En 2021, el Gobierno de Pedro Sánchez rescató con dinero público a la aerolínea Plus Ultra porque tenía problemas de dinero por la pandemia. Ahora investigan si Zapatero usó su antigua amistad y su imagen pública para influir en ese rescate y ganar dinero. Su amigo Julio Martínez Martínez creó una consultora (una empresa que da consejos) llamada Análisis Relevante. Zapatero dice que trabajaba allí dando opiniones sobre política internacional. Pero el juez sospecha que era una forma de disfrazar el pago de comisiones ilegales. Lo que hace que sea noticia ahora: el pasado 18 de junio, Zapatero declaró ante el juez José Luis Calama, quien dudó de todo: de que el contrato fuera solo verbal, de los trabajos que supuestamente hacía, de que la consultora existiera realmente.
Lo que está claro es que un juez español está investigando a un expresidente por dinero que cobró a través de una empresa privada. Sea cual sea la verdad, esto afecta a la confianza en las instituciones: si un expresidente es investigado por vender influencia, la gente se pregunta si esto es normal en España o si hay realmente corrupción. Mientras la investigación continúa, Zapatero y su familia pueden ver cómo su reputación se deteriora, y su dinero en el banco está bloqueado por orden del juez.