
Un juez investiga si dentro del PSOE había un grupo que intentaba controlar casos judiciales incómodos para el partido. Ha citado a declarar a Cristina Narbona, la presidenta del PSOE, y ha acusado formalmente a la abogada de Koldo García de intentar sobornar a una testigo para que cambiara su declaración sobre dinero entregado al partido.
El PSOE es el partido socialista español, el más votado en las últimas elecciones. Desde hace meses, hay una investigación judicial sobre si en la sede del PSOE (en la calle Ferraz de Madrid) había gente haciendo cosas turbias: Leire Díez es una exmiembro del partido que dice que había un grupo dedicado a influir en jueces y fiscales para proteger al partido. Koldo García era un asesor muy cercano al Gobierno. La Audiencia Nacional es el tribunal que investiga delitos graves de políticos. Ahora el juez Santiago Pedraz dice que encontró pruebas de que la abogada de Koldo intentó sobornara una empresaria para que no declarara en contra del PSOE.
Esta investigación va a ocupar los titulares durante meses. Para la gente corriente, lo importante es saber si alguien del PSOE intentó realmente tapar delitos. Los juicios y declaraciones dirán si hubo sobornos reales o si esto es ruido político. Mientras tanto, la credibilidad del PSOE se daña públicamente, aunque al final resulte que no pasó nada grave. También muestra cómo los partidos grandes tienen acceso a abogados caros para defenderse, algo que la gente normal no puede permitirse.