
Un juez ha llamado a declarar a Fernando Camino, directivo de la empresa sanitaria Quirón, acusado de recibir un soborno de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de Madrid Isabel Díaz Ayuso. Todo ocurrió durante la pandemia de COVID, cuando compraron y vendieron mascarillas.
Isabel Díaz Ayuso es la presidenta de la Comunidad de Madrid (la región autónoma que gobierna). Su pareja es Alberto González Amador, un empresario. El problema es que en 2020, durante la pandemia, González Amador compró una empresa que vendía mascarillas a través de una sociedad llamada Círculo de Belleza. La vendedora era Gloria Carrasco, casada con Fernando Camino, que es un alto ejecutivo de Quirón Prevención (una empresa grande de sanidad privada). El juez (Antonio Viejo) sospecha que González Amador pagó 499.000 euros por una empresa que casi no valía nada, solo para que ese dinero sirviera como soborno: una forma de pagar en secreto a Camino por algo que hizo. Ahora el juez quiere que Camino compare en diciembre para explicar esto.
A partir de diciembre habrá una declaración judicial sobre si realmente hubo un soborno o solo una mala inversión. Lo importante para la gente es que el sistema de justicia actúe sin que importe quién seas. Si hay delito, debe castigarse; si no lo hay, debe aclararse. La reputación de Ayuso y de su pareja depende de cómo acabe esto, pero mientras tanto la investigación continúa.