
Un juez ha abierto un juicio contra Begoña Gómez (esposa del presidente Pedro Sánchez) basándose solo en noticias de periódicos. Pero la Fiscalía acaba de rechazar denuncias similares contra Isabel Díaz Ayuso (presidenta de Madrid) por la misma razón: que solo hay informaciones de prensa, sin pruebas reales. Esto genera críticas sobre si la justicia actúa igual para todos.
En España hay un juez llamado Juan Carlos Peinado que instruye (investiga) un caso contra Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno (Pedro Sánchez, que es de un partido de izquierda). La denuncia la presentó Manos Limpias, un grupo que hace demandas legales frecuentemente contra políticos. Por otro lado, la Fiscalía (los abogados del Estado que defienden al público) acaba de rechazar denuncias contra Isabel Díaz Ayuso, que es la presidenta de la Comunidad de Madrid (región gobernada por la derecha). La Fiscalía dice que esas denuncias contra Ayuso no tienen base porque solo se apoyan en lo que escriben los periódicos, sin pruebas de verdad. Pero Peinado sí aceptó la denuncia contra Gómez aunque también se basa solo en noticias. Esto parece una contradicción: ¿por qué a uno le vale y a otro no?
Lo que realmente importa aquí es que los juzgados españoles reciben miles de denuncias cada año que se basan solo en lo que sale en las noticias, sin pruebas de verdad. Esto atasca los tribunales y genera desconfianza: los ciudadanos no saben si los jueces tratan igual a todos. Cuando un caso avanza sin pruebas pero otro se rechaza en las mismas condiciones, la gente pierde fe en que la justicia sea imparcial. Independientemente de la política de cada uno, todos deberían exigir que los juzgados pidan las mismas cosas a todos: si para rechazar un caso hace falta más que prensa, eso debe valer para todos.