
El Tribunal Supremo ha decidido que los ciudadanos que se hicieron españoles a través de la ley de nietos no pueden votar en las elecciones del 29 de noviembre. El Gobierno pedía permitirles votar, pero los jueces dijeron que hay que revisar primero si sus papeles están bien, y no hay tiempo.
La ley de nietos es una norma que permite que descendientes de españoles que salieron del país durante la Guerra Civil o después se hagan españoles sin perder su nacionalidad anterior. Desde 2022, muchas personas (más de 163.000) la han usado para naturalizarse. El Tribunal Supremo es el máximo tribunal de justicia en España, y en septiembre pasado ordenó revisar todos estos expedientes porque cree que puede haber errores o fraudes en el censo electoral. El Gobierno (que está a favor de que voten) pide que levanten esa revisión porque no hay tiempo antes del 29 de noviembre, pero los jueces dicen que no: que la limpieza del censo es más importante que los derechos de voto individuales, al menos por ahora.
Lo que importa en la práctica es que más de 163.000 personas que se hicieron españoles legalmente no podrán votar en noviembre, aunque tengan todos sus documentos. Si el Supremo mantiene esta decisión hasta las próximas elecciones, seguirán sin poder participar. El Gobierno tendrá que decidir si apela o presenta nuevas pruebas de que esos expedientes son válidos. Mientras tanto, estas personas pierden un derecho fundamental por un procedimiento judicial que lleva meses paralizado.