
En Valencia, comprar un piso nuevo cuesta 4.500 euros por metro cuadrado y alquilar también se ha puesto carísimo (el doble que en 2019). Los jóvenes casi no pueden independizarse. El gobierno regional dice que está intentando arreglarlo sacando pisos vacíos al mercado.
Valencia es una ciudad española donde viven muchas personas. Como en casi toda España, los precios de las viviendas (casas y pisos) han subido muchísimo en los últimos años. Los jóvenes que quieren vivir solos, casarse o formar una familia necesitan alquilar o comprar casa. Pero los precios están tan altos que muchos no pueden permitírselo y siguen viviendo con sus padres. El gobierno regional (la administración que gobierna la región de Valencia) dice que está intentando resolver esto. Una de sus responsables, Susana Camarero, explica que antes hubo políticas de vivienda que no funcionaron bien, y ahora están intentando cambiar las cosas.
Lo cierto es que miles de jóvenes valencianos no pueden vivir independientemente porque los precios de compra y alquiler están fuera de su alcance. Esto afecta a su vida: no se casan, no tienen hijos, no pueden mudarse por trabajo. Cualquier solución tardará años en dar resultados. Mientras tanto, muchos seguirán sin poder irse de casa de sus padres.