
El presidente Julio Martínez Sola y el consejero delegado Roberto Roselli de Plus Ultra han dimitido este viernes mientras están siendo investigados por un caso de corrupción. Ambos reconocieron que la aerolínea pagó el 1% de los 53 millones de euros que recibió en ayuda pública a cambio de intermediación en el rescate. La investigación salpica a José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno.
En marzo de 2021, durante la pandemia, el Gobierno español rescató a Plus Ultra (una pequeña aerolínea) con 53 millones de euros de dinero público. La SEPI (la empresa pública que gestiona estos fondos de rescate para compañías en crisis) aprobó la ayuda en su consejo gestor. Ahora un juez investiga si ese dinero se repartió de forma corrupta. Hace poco, los jefes de la aerolínea admitieron que pagaron una comisión del 1% (unos 530.000 euros) a un empresario amigo de Zapatero a cambio de que este presionara al Gobierno para conseguir el rescate. Esta admisión es un escándalo porque sugiere que hubo soborno con dinero público. Por eso ambos han preferido irse ahora.
Plus Ultra afronta dificultades para devolver el préstamo: en marzo de 2026 no pudo abonar el primer tramo de 19 millones y negocia con el organismo estatal una ampliación del calendario de amortización. Lo que significa que la empresa quizá nunca devuelva todo ese dinero a los españoles. Mientras tanto, jueces investigan si la comisión pagada fue legal o fraude. Un nuevo accionista minoritario, Hugo Castaño, asumirá las funciones de director, pero la empresa está tocada: perdió credibilidad, posibles clientes huyen, y si es condenada en los tribunales, pedir más crédito al banco será casi imposible.