
En Suecia ha ganado la izquierda las elecciones, pero será un gobierno muy diferente al de antes. Aunque cambian de partido, van a mantener las normas estrictas con la inmigración que había puesto el gobierno anterior. Los votos están muy repartidos y tardarán días en contar todo.
Suecia es un país europeo gobernado hasta ahora por la derecha, que ha sido muy dura limitando la inmigración. La izquierda son los partidos que quieren más servicios públicos y menos restricciones en general, pero en Suecia incluso la izquierda ha tenido que adaptar sus ideas porque los ciudadanos están muy preocupados por la inmigración. El resultado de las elecciones es muy cerrado: casi empatado entre izquierda y derecha. Por eso tarda días en saberse quién ha ganado exactamente.
Para los ciudadanos suecos corrientes, esto significa que habrá cambios en sanidad, educación y servicios públicos porque llega otro gobierno. Pero en lo que más les importaba —controlar la inmigración— seguirá igual o parecido. Los días próximos habrá que esperar a que cuenten todos los votos de fuera del país para saber exactamente quién gobierna y con cuántos apoyos cuenta.