
En Francia hay dos líderes de izquierda que compiten entre sí para ver quién es el más fuerte. Mélenchon organiza un acto masivo y dice que puede ganar las presidenciales de 2027. El problema es que si se dividen, Le Pen (una candidata de derecha muy popular) ganará fácil. La izquierda necesita elegir un solo candidato para tener opciones.
En Francia habrá elecciones presidenciales en 2027. Hay tres fuerzas políticas principales: la izquierda, la derecha y la extrema derecha. Le Pen es la líder de la extrema derecha (Frente Nacional), un partido que es cada vez más popular según las encuestas. La izquierda francesa está rota en pedazos: Mélenchon dirige un movimiento llamado La Francia Insumisa (LFI), que es de izquierda radical, mientras que Glucksmann es otro político de izquierda más tradicional. Ambos quieren ser el candidato de la izquierda, pero si no se ponen de acuerdo y presentan dos candidatos en la primera vuelta, Le Pen ganará en la segunda porque los votos de izquierda se dividirán.
Lo que está pasando en Francia afecta a toda Europa. Si Le Pen gana, los gobiernos de la UE (Unión Europea, la organización que agrupa a los países europeos) cambiarán su dirección política. Para los franceses normales significa que habrá que elegir: si quieren políticas de derechas, de izquierda o extremistas. El problema real es que la izquierda está desunida y eso favorece automáticamente a quien mejor saque votos en primera vuelta. En las próximas elecciones francesas de 2027, los franceses decidirán qué país quieren, pero primero la izquierda tendrá que resolver si se une o sigue dividida.