
El gobierno italiano envía 500 soldados a Milán y aprueba una ley para poder detener a menores de edad tras varios días de disturbios y saqueos. Los altercados dejaron casi 200 policías heridos y daños de casi un millón de euros. Ahora participar en una manifestación de forma violenta puede llevar hasta cinco años de cárcel.
Giorgia Meloni es la primera ministra de Italia, es decir, la jefa del gobierno. Su partido es de derechas. Este fin de semana pasado hubo disturbios graves en varias ciudades italianas, especialmente en Milán: peleas en la calle, saqueos de tiendas y enfrentamientos con la policía. Casi 200 agentes resultaron heridos. Como respuesta, Meloni ha aprobado una ley de urgencia con tres medidas principales: mandar 500 soldados a patrullar Milán hasta fin de año, permitir que la policía retenga en comisaría a menores de edad durante 12 horas si hay pruebas de que son peligrosos, y crear un delito nuevo llamado 'participación violenta en manifestaciones', con multas de hasta 20.000 euros y cárcel de hasta cinco años.
En la práctica, a partir de ahora en Italia un menor de edad puede ser retenido en comisaría hasta 12 horas si la policía considera que es peligroso. Participar en una protesta que se vuelva violenta puede costar hasta cinco años de cárcel y 20.000 euros de multa. Y los ciudadanos de Milán verán soldados patrullando junto a la policía hasta el 31 de diciembre.