
Italia y España se están controlando mutuamente a los viajeros por razones de seguridad. Los españoles pueden seguir viajando a Italia con el DNI o pasaporte, pero habrá más esperas en los aeropuertos y puertos. Italia dice que mantendrá estos controles hasta mediados de agosto como mínimo.
El espacio Schengen es un acuerdo entre países europeos para que la gente pueda viajar sin mostrar documentos en las fronteras, como si fuera todo un solo país. Italia (gobernada por Giorgia Meloni, de derechas) ha decidido reintroducir controles temporales a los viajeros que llegan desde España. España (gobernada por Pedro Sánchez, de izquierdas) ha respondido haciendo lo mismo: también controla a los que vienen de Italia. Italia dice que lo hace por preocupación por la seguridad y la inmigración irregular. España le pidió que parara, pero Italia se negó. Ahora ambos países están enfadados y amenazándose con más medidas.
En la práctica, para el viajero español significa llegar con DNI o pasaporte en vigor y estar preparado para esperas más largas en aeropuertos y puertos al entrar en Italia. No se cierra la frontera, pero hay más burocracia. La tensión entre gobiernos podría escalarse si Italia no cambia de opinión antes del 15 de agosto. Los ciudadanos de otros países (no españoles) pueden enfrentar controles más estrictos.