
Israel votará el próximo 27 de octubre para decidir si continúa con Netanyahu como primer ministro o cambia de Gobierno. Los sondeos muestran un empate técnico: ni Netanyahu ni la oposición logran mayoría clara, así que el resultado será muy cerrado y dependerá de alianzas complicadas.
Netanyahu es el político que más años ha estado gobernando Israel (19 años en total). Su partido se llama Likud y es de derechas. La oposición la forman varios partidos, principalmente de derechas también, liderados por políticos que antes trabajaban con Netanyahu pero ahora están en su contra. El problema es que en Israel hay partidos árabes que podrían dar mayoría a la oposición, pero casi todos los partidos judíos han prometido que no gobernarán con ellos. Por eso nadie tiene los votos claros y todo es muy incierto.
Para los ciudadanos de Israel, estas elecciones definen si continúa la política actual o hay cambio en el Gobierno. Si Netanyahu gana, seguirá su rumbo de seguridad dura. Si gana la oposición, habrá Gobierno nuevo pero será difícil porque está muy fragmentada. En cualquier caso, el resultado afectará a cómo Israel se relaciona con Palestina, sus vecinos y el mundo. El voto será muy ajustado y los últimos días de campaña serán clave.