
Israel ha levantado unas 50 fortificaciones militares en Gaza, especialmente después del alto el fuego de octubre de 2025. Estas bases, con muros de tierra y estructuras defensivas, sirven para que Israel mantenga el control territorial de la zona. Un análisis de imágenes de satélite revela que al menos 15 de ellas se construyeron a partir de diciembre del año pasado.
Gaza es un territorio palestino ocupado por Israel desde hace décadas, gobernado por Hamás (un grupo político-militar que controla la zona). El 7 de octubre de 2023, Hamás atacó Israel matando a 1.200 personas. Israel respondió invadiendo Gaza. En octubre de 2025 se acordó un alto el fuego (pausa en los combates). Ahora, incluso con los combates parados, Israel está construyendo bases militares permanentes en Gaza. Esto significa que Israel busca quedarse y controlar el territorio a largo plazo, no solo temporalmente. Una ONG de derechos humanos (Human Rights Watch) dice que estas bases son para ejercer control sobre la población.
Estas bases militares significan que Israel mantendrá presencia armada en Gaza de forma permanente, incluso con el alto el fuego en vigor. Para los gazatís, esto quiere decir que seguirán viviendo bajo control militar directo. Para Israel, es una forma de garantizar seguridad en la frontera. Lo cierto es que construir bases permanentes complica cualquier solución política futura y muestra que ambos lados están preparándose para un conflicto prolongado.