
Israel atacó objetivos militares en Irán esta madrugada, ignorando una petición directa del presidente estadounidense Donald Trump. Irán había lanzado misiles contra Israel horas antes como represalia por un bombardeo israelí en Líbano. El conflicto lleva 100 días sin solución y los mercados se desploman por miedo a una guerra mayor.
Desde hace cien días hay una guerra entre Israel e Irán que supuestamente terminó con una tregua en abril, pero no ha traído paz real. Trump es el presidente de Estados Unidos, Netanyahu es el primer ministro de Israel. Este lunes pasado, Israel bombardeó un barrio de Beirut (Líbano), lo que Irán consideró una línea roja. Irán respondió lanzando 11 misiles contra Israel. Trump llamó a Netanyahu y le pidió que no contraatacara para evitar que todo se descontrole. Pero Netanyahu ignoró al presidente estadounidense y ordenó bombardear ciudades iraníes. Esto es grave porque los dos países pueden terminar en una guerra abierta sin fin.
Esto tiene consecuencias reales inmediatas: el precio del petróleo sube casi un 5%, lo que encarecerá la gasolina, la calefacción y los productos en las tiendas. La bolsa cae porque los inversores tienen miedo de una guerra peor. Si el conflicto se intensifica más, los precios pueden subir aún más. También hay riesgo de que otros países de la región entren en la pelea. Por eso Trump pedía contención: escaladas así generan pánico económico y vidas en riesgo.