
Los islandeses están votando si quieren que su país continúe hablando con la Unión Europea para entrar en ella. Con la mitad de los votos contados, gana el «sí» por muy poco: 50,9% contra 49,1%. Es una decisión que divide mucho a los islandeses.
Islandia es un país pequeño en el norte del Atlántico que no pertenece a la Unión Europea (UE), que es una organización de países europeos unidos económicamente y políticamente. Hace años, Islandia intentó negociar su entrada en la UE, pero esas conversaciones se pararon. Ahora, el gobierno islandés ha decidido preguntar a su gente si quiere reanudar esas negociaciones. Este referéndum (votación sobre un tema específico) es importante porque muestra si los islandeses realmente quieren ser parte de la UE o prefieren mantenerse independientes.
Este referéndum definirá el camino de Islandia durante décadas. Si gana el «sí», el país reabrirá negociaciones formales de entrada que tardarían años. Si gana el «no», Islandia seguirá como está, independiente pero menos conectada económicamente con Europa. La decisión afecta empleos, precios, acceso a mercados y la posición global de un país de apenas 400.000 habitantes.