
Los islandeses votan este sábado si quieren que su país empiece a negociar su entrada en la Unión Europea, algo que lleva parado más de diez años. El voto es muy ajustado y la gente discute sobre la pesca, el coste de vida y si perderían independencia. Las amenazas de Trump hacia Groenlandia han hecho que muchos islandeses vean la UE como protección.
Islandia es una isla en el Atlántico Norte que nunca ha pertenecido a la UE (Unión Europea, el club de países europeos que comparten leyes y comercio). Hace más de diez años intentó entrar pero lo pausó porque los islandeses estaban divididos: algunos querían mantener su independencia y controlar su pesca, otros querían la seguridad de estar en el club europeo. Ahora, con Trump (el ex presidente estadounidense que vuelve al poder) amenazando con controlar Groenlandia y tomar decisiones que afectan al Ártico, muchos islandeses piensan que meterse en la UE es una buena idea para protegerse. Este sábado votan si reabren las negociaciones.
Si gana el sí, Islandia solo empieza a negociar, no entra ya en la UE. Las conversaciones durarán años y habrá que resolver temas como cuánto control tendrá sobre su pesca. Si la UE y Islandia llegan a un acuerdo, los islandeses votarían una segunda vez. Lo real es que Islandia necesita decidir si prefiere estar en un club europeo o mantener total libertad pero con menos protección internacional.