
Irlanda, que preside la Unión Europea, quiere gastar 140.000 millones menos en el próximo presupuesto común. Esto pone a España en contra, porque recibe mucho dinero europeo, mientras que países del norte de Europa quieren ahorrar aún más.
La Unión Europea (UE) es un club de 27 países europeos que comparten reglas y dinero común. Cada cierto tiempo acuerdan cuánto dinero tendrá para gastar en los próximos años. Ahora le toca a Irlanda, que durante seis meses lidera las negociaciones, proponer el nuevo presupuesto. Irlanda ha dicho que quiere reducir la cantidad propuesta por la Comisión Europea (el gobierno ejecutivo de la UE) en un 8%. Esto significa 140.000 millones menos. España se enoja porque recibe mucho dinero europeo para carreteras, educación y otros proyectos. Los países ricos del norte de Europa (como Holanda y Suecia) están contentos con la propuesta de Irlanda, porque ellos querían gastar menos dinero común.
Este recorte afecta directamente a regiones españolas que reciben dinero europeo para construir carreteras, mejorar pueblos y crear empleos. Si el presupuesto baja, habrá menos dinero disponible. Las negociaciones continúan durante semanas, así que es posible que cambie. Lo que esté claro es que Europa está dividida entre quién quiere gastar más y quién quiere gastar menos.