
Irán dice que se acabó el acuerdo de paz de 60 días que había firmado con Estados Unidos. Ahora amenaza con atacar para romper el bloqueo que le impide comerciar. Trump responde exigiendo que se rinda y amenazando con bombardear Omán, el país que intentaba mediar.
Hace meses, Irán (un país de Oriente Medio) e EE.UU. (Estados Unidos) firmaron un memorando, que es un acuerdo temporal para evitar una guerra. El trato era: 60 días sin ataques para intentar negociar. Pero Irán dice que EE.UU. no ha cumplido: mantiene un bloqueo naval, es decir, impide que los barcos iraníes salgan y entren en los puertos del mundo. Esto es como poner una valla a un país para que no pueda vender ni comprar nada. Ahora Irán dice que la tregua terminó y que va a atacar para defenderse. Trump (presidente de EE.UU.) responde con amenazas de bombardeos. Omán es un país vecino que estaba intentando hacer de intermediario, de árbitro en este conflicto.
La realidad es que Irán e EE.UU. están cada vez más cerca de una guerra abierta. Esto afecta a todos: los precios del petróleo suben (y eso te toca en la gasolina), hay riesgo de que el conflicto se extienda a otros países de la zona, y las empresas internacionales dudan en invertir. Los civiles iraníes y de otros países de la región son los que más sufren. Sin una verdadera negociación, la situación va a empeorar.