
Irán ha disparado misiles contra Israel como venganza por los bombardeos israelíes en la capital de Líbano. Israel activó sus sistemas de defensa aérea y alertó a la población para que se refugiara. Es el primer ataque directo de Irán contra Israel desde que hace meses se firmó una tregua.
Israel es un país en Oriente Próximo que lleva años en conflicto con Irán y grupos armados cercanos a Irán. Hizbulá (una organización armada libanesa apoyada por Irán) opera desde el sur de Beirut, la capital de Líbano. Hace poco tiempo se había alcanzado una tregua (un alto el fuego) entre las partes. Pero Israel bombardeó objetivos de Hizbulá en Beirut hace poco, y Irán ha respondido lanzando misiles directamente contra territorio israelí. Esto es grave porque rompe la tregua y significa que la tensión vuelve a subir en la región.
Lo que ocurre es que la región se vuelve más peligrosa: si Israel y Irán se atacan directamente, más gente puede salir herida. Los mercados de petróleo suben cuando hay tensión porque temen que los conflictos corten el suministro de crudo, y eso puede hacer que la gasolina y la calefacción sean más caros en todo el mundo. Por ahora no hay reportados muchos heridos gracias a los sistemas de defensa, pero cada ataque directo aumenta el riesgo de que el conflicto se salga de control.