
Irán ha atacado bases militares estadounidenses en Jordania, Bahréin y Kuwait con misiles como represalia. EEUU había bombardeado objetivos iraníes el día anterior. Es una escalada de violencia entre dos países que llevan semanas intercambiando ataques.
Irán y Estados Unidos son dos potencias rivales en Oriente Próximo. EEUU es la mayor superpotencia mundial; Irán es un país con gran influencia regional. Hace poco más de un mes, los bombardeos entre ambos se habían parado. Pero esta semana EEUU atacó primero un domingo, luego un martes. Ahora Irán responde atacando bases militares estadounidenses ubicadas en países aliados de EEUU (Jordania, Bahréin y Kuwait). El conflicto gira en torno al estrecho de Ormuz, una ruta marina crucial por donde pasa el petróleo mundial, y a quién controla esa zona.
Esta guerra de ataques tiene consecuencias reales para el mundo entero. El precio del petróleo sube porque el comercio en el estrecho de Ormuz es caótico y arriesgado. Esto encarece la gasolina y el transporte en todas partes. Si la escalada continúa, podría haber un conflicto mayor que afecte a más países. Por ahora, Jordania y otros aliados de EEUU sirven como territorios donde pasan estos ataques, lo que aumenta el riesgo para sus propias poblaciones.