
Irán rechaza hablar con Arabia Saudí sobre reaperturas comerciales mientras grupos aliados suyos atacan infraestructuras petroleras saudís. El precio del petróleo sube a más de 106 dólares por barril, lo que encarece la gasolina y productos en todo el mundo.
Arabia Saudí e Irán son dos potencias rivales de Oriente Próximo: uno es aliado de Occidente, el otro está aislado internacionalmente. Hace poco habían empezado a hablar para normalizar relaciones. El Estrecho de Ormuz es una ruta marina por donde pasa la mitad del petróleo mundial, por eso si alguien la bloquea o la ataca, sube el precio del crudo en todo el planeta. Ahora Irán dice que no quiere seguir negociando, y al mismo tiempo, grupos armados aliados con Irán (principalmente los hutíes, una milicia del Yemen) atacan barcos y oleoductos saudís. Esto pone el petróleo más caro.
Esto afecta directamente al bolsillo de cualquiera que use coche o calefacción: cuando sube el precio del petróleo, sube el de la gasolina, el gasóleo y la electricidad. Además, muchos productos que viajan en barco por esas rutas (ropa, electrónica, alimentos) se encarecen también. Si los ataques continúan y se bloquea el Estrecho de Ormuz, la crisis de precios puede extenderse a todos los países.