
Irán está atacando los barcos que transportan petróleo por el Estrecho de Ormuz, una zona de paso muy importante en el mundo. Esto hace que llegue menos petróleo a los mercados y el precio suba. El problema afecta al precio de la gasolina y la energía en todo el planeta.
El Estrecho de Ormuz es un paso de agua entre Irán y Omán por donde pasa casi todo el petróleo que viaja por mar desde Oriente Medio al resto del mundo. Irán es un país que tiene tensiones con Estados Unidos y otros vecinos. Ahora Irán está atacando barcos de carga petrolera que cruzan esa zona. Cuando los barcos no pueden pasar tranquilos, el petróleo llega menos a los mercados, su precio sube, y eso encarece la gasolina, la calefacción y la luz en los hogares de todo el mundo.
En la práctica, estos ataques encarecen la gasolina, el gasóleo para calefacción y la electricidad para millones de personas. Las empresas de transporte y logística también sufren costes más altos. A corto plazo, es probable que el conflicto siga escalando, lo que mantendrá los precios energéticos elevados. La solución requiere que las potencias mundiales negocien una salida, porque mientras haya tensión en Ormuz, toda la economía mundial paga el precio.