
Inversores están usando otra vez una estrategia muy peligrosa: pedir dinero barato en países como Japón e invertirlo donde paga más interés. Hace dos años esto casi mata la bolsa. Ahora dicen que es más seguro, pero los expertos advierten: si algo falla, puede ser un desastre.
El carry trade es una apuesta que hacen los fondos de inversión (empresas que manejan dinero de otros para ganar dinero). La idea es simple: tomar un préstamo en un país donde el dinero es muy barato (tipos de interés bajos) e invertirlo en otro donde paga más. En agosto de 2024, el Banco de Japón (el banco central de Japón, que controla el dinero del país) subió sus tipos sin avisar. El yen (moneda japonesa) se encaró brutalmente. Los inversores que habían pedido yenes prestados tuvieron que cerrar sus posiciones rápidamente y vender casi todo lo que tenían. Eso causó un pánico enorme: la bolsa de Tokio cayó más de 12% en un día, la peor caída desde 1987. Ahora, en 2026, estamos en la misma situación: el yen sigue siendo muy barato, y los fondos vuelven a pedir prestado en Japón. Los expertos advierten de que si el Banco de Japón vuelve a subir tipos, todo puede colapsar otra vez.
Para la gente normal, esto significa que la bolsa sigue siendo un lugar donde pueden ocurrir caídas brutales sin previo aviso. Si eres pensionista y tu jubilación está en fondos de inversión, momentos como estos pueden hacer que pierdas dinero rápidamente. La estrategia del carry trade mantiene los precios de acciones y bonos inflados en buena parte del mundo, así que cuando algo falla, afecta a todos. No hay señales claras de que esta burbuja vaya a estallar pronto, pero los expertos coinciden en que es un riesgo real que podría volver en cualquier momento.