
El jefe del Gobierno catalán ha sacado un manual que dice que la señalización en las escuelas debe ser solo en catalán, ignorando lo que ordenó el Tribunal Supremo. El castellano solo se permitiría en casos especiales y por debajo del catalán.
Salvador Illa es el presidente de la Generalitat de Cataluña, el gobierno autonómico que dirige esa región. El Tribunal Supremo (el máximo juzgado de España) había ordenado que las señales en las escuelas catalanas fueran en castellano e inglés además de catalán, porque hay niños y familias de habla hispanohablante. Ahora Illa ha publicado un manual de instrucciones para las escuelas que contradice esa orden: dice que solo el catalán es la lengua oficial de los rótulos.
Este conflicto va a tener consecuencias prácticas: familias de habla hispanohablante seguirán sin entender las señales de las escuelas, probablemente habrá más demandas ante los juzgados, y el clima político entre el Gobierno catalán y el español se tensará más. Para los niños y padres, esto significa confusión en el día a día y una batalla política que afecta directamente a cómo funcionan sus escuelas.