
La inflación subió en septiembre al 4,9 %, su nivel más alto desde principios de 2023, según el INE. La empujan sobre todo los combustibles: el diésel cuesta un 34 % más que hace un año y la gasolina un 27,5 % más. Pero algunos alimentos de la compra diaria también suben con fuerza: los huevos un 12,3 %, las hortalizas un 17,3 % y los cítricos un 15,1 %. Otros, como el café o los cereales, han bajado.
La inflación mide cuánto suben los precios en un año: si es alta, con el mismo dinero se compran menos cosas. En España la calcula el Instituto Nacional de Estadística (INE) cada mes con el IPC. En septiembre de 2026 la inflación general llegó al 4,9 %. El principal motivo es la energía, sobre todo los combustibles, que se han encarecido mucho desde que empezó la guerra de Irán. La comida en conjunto sube menos, un 2,7 %, su tasa más alta desde marzo, pero hay productos que suben mucho: las bayas, como los frutos rojos, más de un 47 %, las hortalizas como el tomate, el calabacín o el pimiento un 17,3 %, los cítricos un 15,1 %, los huevos un 12,3 % y la lechuga y la cebolla un 8 %. En cambio, el café ha bajado un 4,3 %, los cereales un 3,5 % y la pasta un 1,6 %. El centro de análisis Funcas prevé que la inflación no baje del 4 % en los próximos meses.
Lo que nota la gente es que llenar el depósito y hacer la compra cuesta más que hace un año, sobre todo algunas frutas y hortalizas y los huevos, aunque algunos productos como el café o la pasta han bajado. Con la inflación cerca del 5 % y una previsión de que no baje del 4 % en los próximos meses, el debate es si hay que bajar impuestos, dar ayudas o ambas cosas.