
Trabajadoras de la Torre Eiffel fueron escondidas durante la visita de un grupo religioso hindú el fin de semana pasado. Los sindicatos denunciaron que se les pidió que se apartaran para no molestar a los visitantes. Ahora hay huelga y las autoridades investigan.
La Torre Eiffel es el monumento más famoso de París. Lo visitan millones de personas cada año. El fin de semana pasado llegó un grupo de visitantes de la India que practicaban el hinduismo, una religión. Según los sindicatos (organizaciones que defienden a los trabajadores), alguien pidió a las mujeres que trabajaban allí que se escondieran para no ser vistas por estos visitantes. Esto ha generado una protesta: los trabajadores han huelga, es decir, han dejado de trabajar en señal de rechazo.
Este caso muestra un conflicto real en ciudades multiculturales: cómo equilibrar el respeto por diferentes creencias con los derechos de los trabajadores. Para la gente normal, significa que los monumentos y espacios públicos deben servir a todos por igual. Las trabajadoras no pueden ser ocultadas, pidan lo que pidan. Las autoridades investigarán qué pasó exactamente y quién tomó esa decisión.