
Huawei, la empresa tecnológica china, recortó sus ingresos en España un 11% en 2025, ganando solo 22 millones de euros. Al mismo tiempo, el déficit comercial con China creció 947 millones, la inversión china se paró y las exportaciones españolas cayeron. España sigue apostando por Huawei mientras la UE y Estados Unidos advierten que la empresa es peligrosa para la seguridad.
Huawei es una empresa china de telecomunicaciones que en España vende infraestructuras de internet, equipos de seguridad informática y teléfonos. El Gobierno español confía en Huawei y le da contratos públicos, incluso para guardar datos muy sensibles como las escuchas judiciales. Pero Bruselas (la sede del Gobierno europeo) y Estados Unidos piden a España que no trabaje con Huawei porque dicen que es una empresa controlada por el régimen chino y podría espiar a Europa. España se niega a cumplir. Al mismo tiempo, el comercio entre España y China está desequilibrado: nosotros compramos muchísimo más de lo que vendemos. En 2025, España importó 50.250 millones de euros desde China pero solo exportó 7.972 millones.
El déficit comercial con China crecerá más porque la inversión china se ha parado y nuestras exportaciones caen. Para el ciudadano normal, esto significa que subirán los precios si necesitamos importar más tecnología de otros países. La UE ha censado oficialmente a España por los contratos con Huawei, considerado de alto riesgo, y España incumple leyes europeas de ciberseguridad. El conflicto entre Moncloa y Bruselas sobre Huawei seguirá siendo noticia porque afecta a la seguridad de nuestros datos y al futuro de las relaciones comerciales de España con Europa.