
Si tu hipoteca tiene interés variable, pagarás más de 800 euros extra este año porque suben los tipos de interés. Al mismo tiempo, todo cuesta más caro por la inflación, así que las familias están apretadas por los dos lados.
Una hipoteca variable es un préstamo para comprar casa donde el interés (lo que pagas de más) cambia cada cierto tiempo según el mercado. El Euríbor es un número que sube y baja y determina cuánto subirá tu cuota cada mes. Ahora mismo está en el 2,95%, mucho más alto que hace un año cuando era el 2,114%. Además, la inflación (cuando todo sube de precio: comida, luz, gasolina) está en el 4,3%, lo que significa que con el mismo dinero puedes comprar menos cosas. Para las familias españolas esto es especialmente duro porque muchas tienen hipotecas variables y, de repente, pagan más en casa y todo lo demás también cuesta más.
En la práctica, si tienes hipoteca variable, tu cuota mensual subirá entre 60 y 70 euros más. Sumado a que la compra, la luz y la gasolina cuestan más, muchas familias tendrán que hacer cortes en otros gastos: menos cine, menos viajes, menos gasto en ocio. Los que más sufren son los que ganan menos dinero, porque no les queda margen. Algunos bancos empiezan a ofrecer opciones para pasar a interés fijo, pero con cuotas aún más altas. Es un momento difícil para quien compró casa con estos préstamos variables.