
Si quieres pedir una hipoteca para comprar casa, te va a costar más dinero cada mes. Los bancos están subiendo el precio de los préstamos un 10,8% comparado con años anteriores. A pesar de esto, muchas personas siguen pidiendo hipotecas.
Una hipoteca es un préstamo que te da el banco para comprar casa. El banco te da el dinero, y tú le devuelves dinero cada mes durante 20 o 30 años, con intereses (dinero extra que te cobran por dejar que uses su dinero). El precio de las hipotecas depende sobre todo de los tipos de interés. Cuando los bancos centrales (que son los que controlan el dinero en cada país o en Europa) suben los tipos, los bancos también suben lo que te cobran a ti. En 2026, esto ha pasado, y por eso una hipoteca nueva es más cara. Lo interesante es que aunque cuesta más, la gente sigue comprando casas casi al mismo ritmo que antes.
Si estabas pensando en comprarte una casa con hipoteca, pagarás más euros cada mes que hace un año. Una cuota que antes eran 800 euros al mes ahora puede ser casi 890 euros. Esto reduce el poder de compra de muchas familias: menos dinero para otras cosas. Aunque la gente siga pidiendo hipotecas, probablemente está comprando casas más baratas o en ciudades más alejadas. A largo plazo, si los tipos siguen altos, menos personas podrán acceder a la vivienda.