
Los bancos han encarecido las hipotecas fijas en los últimos meses, pero si comparas con hace un año, siguen siendo más baratas. Las hipotecas variables, que suben y bajan según el mercado, ahora cuestan más. Esto importa porque cualquiera que quiera comprar casa tiene que elegir entre estas dos opciones.
Una hipoteca es un préstamo que pides al banco para comprar una casa. Hay dos tipos: fija, donde pagas lo mismo todos los meses sin sorpresas; y variable, donde el precio sube o baja según cómo esté la economía general. Los últimos 12 meses han sido locos en el tema del dinero: los bancos centrales (que son como el jefe de los bancos) han estado bajando los intereses (el dinero extra que pagas por pedir dinero prestado), así que las hipotecas se abarataron. Pero en marzo y abril subieron de golpe. Ahora mismo, las fijas siguen siendo más baratas que hace un año, pero las variables han subido y son cada vez más caras.
Si estás pensando en pedir hipoteca, la realidad es esta: las fijas son más baratas ahora que hace un año, así que si quieres algo seguro sin sorpresas, es buen momento. Pero si apuestas por variable porque sale más barata, ten cuidado: en pocos meses te puede salir mucho más cara. Lo que pagues de hipoteca afecta a cuánto dinero te queda cada mes para vivir.