
El Ministerio de Hacienda aplaza por tercera vez la obligación de usar Verifactu, un sistema para que la Agencia Tributaria compruebe las facturas de las empresas. Lo ha retrasado hasta 2028 para que coincida con otra norma sobre facturas electrónicas. Los asesores fiscales presionaban para tener más tiempo.
Verifactu es un sistema que obliga a empresas y autónomos a informar a la Agencia Tributaria (la administración que recauda impuestos) cada vez que emiten o reciben una factura. El Ministerio de Hacienda es la institución pública que gestiona los impuestos y el dinero del Estado. Desde hace años, el Gobierno ha anunciado varias fechas para que Verifactu fuera obligatorio, pero siempre lo ha ido retrasando porque genera rechazo entre empresarios y asesores fiscales. Ahora lo ha vuelto a aplazar hasta 2028, diciendo que espera a que una norma sobre facturas electrónicas obligatorias entre también en vigor ese mismo año. Esto es noticia porque lleva años de incertidumbre: las empresas no saben cuándo tendrán que adaptarse.
Para las empresas y autónomos, esto significa que no tendrán que cambiar su sistema de facturación hasta dentro de dos años. Algunos lo ven como alivio, otros como más incertidumbre. En la práctica, muchos ya están preparándose de todas formas por si acaso. Lo cierto es que cuando Verifactu llegue en 2028, obligará a informar más a menudo a Hacienda sobre facturas: será un cambio real en cómo funcionan los negocios.