
Una guerra entre Trump, Netanyahu e Irán ha bloqueado el Estrecho de Ormuz, por donde pasa la quinta parte del petróleo mundial. Ahora el tráfico de barcos mejora y el precio del petróleo baja, pero no todos ganan lo mismo.
El Estrecho de Ormuz es una zona de agua entre Irán y Omán por donde pasan los barcos cargados de petróleo y gas hacia todo el mundo. Trump es el presidente de Estados Unidos que ha atacado a Irán. Netanyahu es el primer ministro de Israel (un país aliado de Trump). Durante meses, esta guerra ha complicado el paso de barcos por la zona, lo que encarecía el petróleo. Ahora las cosas mejoran un poco: más barcos consiguen pasar y el petróleo cuesta menos dinero. Pero esto afecta distinto a cada país y empresa según dónde vivan o a quién le vendan petróleo.
En la práctica: si vives en España o Europa, es posible que la gasolina de tu coche cueste un poco menos. Pero otros países que importan petróleo y no tienen dinero sufren más. Las empresas navieras que transportan petróleo están nerviosas porque no saben si mañana habrá nuevos ataques. La zona sigue siendo peligrosa, así que todo puede cambiar rápidamente.