
La UCO ha entregado un informe demoledor sobre el novio de Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador. Una de sus empresas facturó trabajos a Quirón Prevención por labores que no tenía capacidad de hacer, después de que González Amador comprara la empresa a la mujer del presidente de Quirón Prevención por medio millón de euros en 2020. Entre 2021 y 2023 facturó 4,4 millones a la clínica, y sus ingresos se multiplicaron por siete tras iniciar su relación con la presidenta.
Isabel Díaz Ayuso es la presidenta del gobierno regional de Madrid (es decir, la encargada de tomar decisiones en la región de Madrid). Su pareja es Alberto González Amador, un empresario que vende servicios de consultoría a empresas. Quirón es una gran empresa de clínicas y hospitales privados. La Guardia Civil (policía nacional española) tiene una unidad especial llamada UCO que investiga casos de corrupción. Lo que está pasando es que en 2021, justo cuando empezó la relación entre Ayuso y González Amador, sus ingresos de Quirón se dispararon: mientras antes ganaba poco, luego empezó a ganar casi 2 millones al año. Además, compró una empresa sin valor (que hacía tratamientos de belleza) por 500.000 euros a la esposa de Fernando Camino, un directivo importante de Quirón que le daba todos los encargos. La Guardia Civil ahora dice en su informe que esa empresa no tenía ni empleados ni forma de hacer los trabajos que facturaba.
En la vida diaria, esto afecta a todos. Si es cierto que González Amador facturaba trabajos que no podía hacer, ese dinero salía de los presupuestos públicos de sanidad en Madrid. Significa que hospitales privados usaban dinero público para pagar servicios falsificados, dinero que podría haber ido a médicos, enfermeras o pacientes. La investigación sigue abierta, pero mientras tanto, los ciudadanos se preguntan si el dinero que pagan en impuestos se está usando correctamente.