
Los inversores se asustan por el coste demasiado alto de desarrollar inteligencia artificial y porque la Reserva Federal podría subir los tipos de interés. Empresas como Nvidia y Alphabet pierden valor en Wall Street, y el mercado desploma. Lo importante es que muchas personas con acciones o fondos de pensiones en bolsa pierden dinero.
Durante los últimos meses, la inteligencia artificial (IA, esos sistemas informáticos que imitan el pensamiento humano) hizo subir muchísimo el valor de las acciones de empresas tecnológicas en Wall Street, que es la bolsa de valores de Estados Unidos donde se compran y venden empresas. Empresas como Nvidia, que fabrica chips para la IA, ganaban dinero todos los días. Pero ahora los inversores—gente que tiene dinero invertido en esas empresas—empezaron a preocuparse por dos cosas: primero, que construir y mantener la IA es cada vez más caro porque necesita mucha electricidad y muchos ordenadores; segundo, que la Reserva Federal (el banco central de Estados Unidos que controla los tipos de interés, osea, el precio del dinero) podría hacer que el dinero sea más caro de pedir prestado. Cuando el dinero es más caro, las grandes inversiones como construir centros de datos para la IA no son rentables.
En España, la caída de Wall Street arrastra a empresas españolas como Indra, Telefónica y Cellnex. Los fondos de inversión y planes de pensiones españoles tienen dinero en estas empresas tecnológicas estadounidenses. Esto significa que ahorros de personas normales—fondos de pensiones, seguros de vida, planes de jubilación—pierden valor. Si lo mantienen a largo plazo, recuperarán dinero. Pero en el corto plazo, la cartera se reduce. Cuando suben los tipos de interés, es más caro pedir dinero, y eso afecta especialmente a empresas con muchos gastos futuros como las tecnológicas. Será interesante ver si esto es un ajuste temporal o el inicio de un cambio más profundo en cómo los inversores ven la IA.