
Pedro Sánchez prometió cambios importantes durante su campaña: reformar la ley mordaza, crear nuevas ayudas para familias, modernizar leyes antiguas. Pero casi nada avanza. Con las elecciones cerca, estas promesas siguen bloqueadas en el Congreso sin que nadie las apruebe.
El Gobierno es el equipo de Pedro Sánchez (del PSOE, un partido de izquierdas). Desde 2018 promete hacer cambios en muchas leyes. El Congreso es donde está el Parlamento español, donde diputados de todos los partidos votan las nuevas leyes. El problema es que el Gobierno no tiene mayoría clara: necesita acuerdos con otros partidos para sacar adelante sus proyectos. Ahora, con elecciones probables en 2027, la legislatura termina sin que varias promesas importantes se hayan convertido en leyes. Algunas llevan más de dos años bloqueadas en comisiones parlamentarias, esperando votos que nunca llegan.
Para la gente normal, todo esto significa que cambios que promete el Gobierno no llegan. Madres que esperaban más ayudas para cuidar hijos, ciudadanos que querían menos represión policial, periodistas que pedían más transparencia: todos siguen esperando. Con las elecciones cercanas, es probable que muchas de estas leyes se queden sin votarse. El próximo Gobierno tendrá que empezar de cero con estos proyectos.