
El Gobierno admite que no presentará los Presupuestos de 2027 en el plazo que marca la Constitución. Antes quiere aprobar una reforma del dinero que reciben las comunidades autónomas, algo que prometió a ERC (un partido catalán que lo apoya en el Congreso) y que la mayoría de regiones rechaza.
El Gobierno es el equipo que dirige el país. La Constitución es la ley más importante de España y dice que los Presupuestos (el dinero que gasta el Estado cada año) deben presentarse antes del 1 de octubre. ERC es un partido político catalán que apoya al Gobierno en el Parlamento (Congreso) a cambio de conseguir cosas. Una de esas cosas es cambiar cómo se reparte el dinero entre las comunidades autónomas (las regiones: Madrid, Cataluña, Andalucía, etc.). El Gobierno prometió a ERC sacar adelante esa reforma antes que los Presupuestos, aunque la mayoría de regiones gobernadas por otros partidos la rechazan. Por eso ahora el Ejecutivo reconoce que se saltará el plazo constitucional y no presentará las cuentas hasta octubre como mínimo.
En la práctica, esto significa que España funcionará sin Presupuestos aprobados hasta muy entrada la segunda mitad de año. El Estado seguirá gastando con las cuentas viejas (prórroga presupuestaria). Si finalmente no hay acuerdo, el Gobierno puede gobernar igualmente con esa prórroga, pero sin poder hacer inversiones nuevas ni cambios importantes en impuestos. Para las comunidades autónomas, está en juego cuánto dinero recibirán. Para el ciudadano de a pie, afecta a servicios públicos como sanidad, educación y carreteras: sin presupuestos nuevos, resulta más difícil mejorarlos.