
El Gobierno había planeado hablar sobre distribuir a menores migrantes entre las comunidades autónomas, pero a última hora retiró el tema de la reunión. La ministra Rego se enfadó con los gobiernos del PP por no querer acogerlos, pero finalmente el Gobierno decidió no debatir la distribución y solo aprobó dinero para Ceuta.
En julio hubo un asalto masivo de menores migrantes a Ceuta, una ciudad española en la costa de Marruecos. El Gobierno (liderado por el PSOE, partido de izquierda) controla el país. Las comunidades autónomas son como provincias con cierto poder propio, gobernadas por diferentes partidos: algunos por el PP (derecha) y otros por el PSOE. Tradicionalmente, cuando hay muchos menores en una ciudad, se distribuyen entre varias regiones para que todos ayuden. Pero esta vez, los gobiernos del PP se negaban. El Gobierno planeaba debatir esto en una reunión, pero cambió de opinión.
En la práctica cotidiana, esto significa que los menores seguirán en Ceuta sin solución clara. No habrá distribución rápida entre regiones ni traslados masivos. El único avance es un crédito de 25 millones de euros para que Ceuta mejore sus servicios. Sin acuerdo entre el Gobierno y los gobiernos autonómicos, la situación se mantiene igual: niños en una ciudad sin suficientes recursos para atenderlos.