
Un juez dijo que los inspectores de Trabajo no pueden entrar en empresas pequeñas sin permiso de un juez, si la empresa funciona desde la casa del dueño. El Gobierno está peleando en los tribunales para que los inspectores puedan entrar sin tener que pedir permiso cada vez.
En España hay inspectores de Trabajo (funcionarios públicos que comprueban que se cumplen las leyes laborales). En abril de 2026, el Tribunal Supremo (el máximo tribunal de justicia, que decide los casos más importantes) dictó una sentencia diciendo que estos inspectores no pueden entrar en muchas pequeñas empresas sin autorización judicial previa, especialmente cuando la empresa funciona desde la casa del propietario. El Ministerio de Trabajo (la parte del Gobierno que dirige Yolanda Díaz y se ocupa de temas laborales) dice que esto dificulta mucho su trabajo. Por eso ha presentado un recurso ante el Tribunal Constitucional (otro tribunal importante que protege los derechos fundamentales) para intentar que se cambie esta regla.
En la práctica, esto afecta sobre todo a trabajadores autónomos y dueños de pymes que trabajan desde casa. Si gana el Gobierno, los inspectores pueden entrar sin avisar ni pedir permiso a un juez. Si se mantiene la sentencia actual, los inspectores tendrán que hacer más trámites legales antes de cada inspección. En cualquier caso, lo que está claro es que habrá cambios en cómo funciona el control del cumplimiento de las leyes laborales en las pequeñas empresas.