
El Gobierno español promete que quien cobre el sueldo mínimo no tendrá que pagar el impuesto sobre la renta, aunque para ello hace falta aprobar una ley. Sin esa ley, los trabajadores con el sueldo más bajo sí tendrían que pagar. De momento es solo una promesa: la ley aún no existe.
En España hay un sueldo mínimo: la cantidad mínima que una empresa puede pagar a un trabajador. Ese sueldo sube cada cierto tiempo. Cuando sube, puede cruzar un límite a partir del cual el trabajador tiene que pagar el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), que es el impuesto que todos pagamos por el dinero que ganamos. Para evitar que eso pase, el Gobierno ha ido aprobando cada año una deducción, es decir, un descuento en la factura fiscal. El problema es que ese descuento no es permanente: hay que renovarlo con una ley nueva cada vez. Ahora el Gobierno quiere subir el sueldo mínimo de nuevo en 2027 y una ministra ha salido a decir que también renovará ese descuento. Pero la ley todavía no está aprobada, y con las elecciones que se esperan para 2027, no está claro quién la aprobará ni cuándo.
Si trabajas y cobras el sueldo mínimo, de momento no pagas impuesto sobre la renta gracias a un descuento fiscal vigente hasta 2026. Cuando ese descuento caduque, si el Gobierno o el que venga después no aprueba una ley nueva, sí tendrías que empezar a pagar. Eso podría notarse en la declaración de la renta. Por ahora, el Gobierno ha prometido que eso no pasará, pero la ley que lo garantiza aún no existe.